Acorde Principal Acorde Principal

Hijo mío, ven y te acercas, pa’ que le des un abrazo, A este viejo que es tu padre, y mira por tus ojazos, Que está luchando por ti, con tesón y sin descanso. La tarde que tu naciste, yo te tuve entre mis brazos, Mi alma se estremeció al oír tu primer llanto, Con tu primera sonrisa, sentí como un centellazo. Cuando dijiste papá, hijito mío, casi me vuelvo pedazos, Lo mismo me sucedió, cuando diste el primer paso, Sentí una inmensa tristeza, el día que te di un cuerazo. Pero lo hice por tu bien pa’ que seas un gran tipazo. Recuerdo que tu jugabas, mi muchachito, hasta cerca del ocaso, Caía rendido en la cama, a dormir en mi regazo, Nos divertíamos un poco porque yo hacía de payaso, Y al son de viejas canciones, te dabas un buen descanso.